Un camino de aprendizaje, familia y transformación

El lugar donde comenzamos no necesariamente determina hasta dónde podemos llegar.

Soy Perla Miramontes, y si algo he aprendido a lo largo de mi vida es que cada decisión, incluso las más difíciles, puede convertirse en el inicio de una nueva oportunidad.

Esta no es la historia de un éxito inmediato. Es la historia de una mujer que decidió seguir aprendiendo, reinventarse y construir un camino diferente sin dejar de lado lo más importante: su familia.

Los sueños también cambian

Crecí siendo la tercera de cinco hermanas, en una familia de escasos recursos y con una educación muy tradicional. En mi familia, se pensaba que las mujeres no necesitábamos estudiar más allá de cierto nivel, por lo que terminar la preparatoria ya representaba un gran logro para mí.

Al finalizar esa etapa me casé y, a los 21 años, nació mi primera hija.

Durante un tiempo pensé que ese sería mi camino, pero con los años comenzó a crecer una inquietud dentro de mí. Sentía que podía lograr mucho más y, sobre todo, quería convertirme en un ejemplo para ella.

Fue entonces cuando decidí regresar a estudiar.

 

 

 

 

Una decisión que cambió mi vida

Mi primera opción era estudiar Literatura Dramática y Teatro en la UNAM, porque siempre me han apasionado la creatividad y las artes. Sin embargo, el destino me llevó a estudiar Pedagogía, una carrera que terminó marcando profundamente mi vida.

Casi al concluir la universidad llegaron mis trillizos.

De pronto era mamá de cuatro hijos pequeños y aprendí que la vida rara vez sigue el plan que imaginamos.

Ejercí mi profesión durante algunos años, pero cuando mis hijos comenzaron a necesitarme más, decidí priorizar a mi familia. No fue una decisión sencilla, aunque sí una de las más importantes de mi vida.

   

 

La búsqueda de una nueva oportunidad

Decidí dejar mi empleo tradicional  y despues de ello me hice una pregunta que cambiaría mi historia:

¿Sería posible desarrollarme profesionalmente sin renunciar al tiempo con mi familia?

Durante semanas investigué en internet nuevas formas de trabajar desde casa.

Fue así como descubrí el marketing digital, el video marketing, el marketing de afiliados y el mundo de las redes de mercadeo.

Mis primeras experiencias fueron en empresas mexicanas de suplementos y cuidado personal. Aprendí muchísimo sobre comunicación, ventas, tecnología y creación de contenido, aunque sentía que todavía no encontraba un proyecto con el que realmente conectara.

Ejercí mi profesión durante algunos años, pero cuando mis hijos comenzaron a necesitarme más, decidí priorizar a mi familia. No fue una decisión sencilla, aunque sí una de las más importantes de mi vida.

El café llegó cuando menos lo esperaba

En 2017 mi hermana me habló de BlackFusion, una empresa mexicana dedicada al café.

La verdad es que al principio no imaginé el impacto que tendría en mi vida. Ni siquiera era una gran consumidora de café.

Recuerdo que ella solo me dijo:

“Haz dos videos y súbelos a YouTube.”

Lo hice.

Y poco después comenzaron a llegar llamadas, mensajes, clientes y personas interesadas en conocer el proyecto.

En ese momento comprendí algo muy importante: no tenía que convencer a las personas de cambiar un hábito. El café ya formaba parte de su vida.

Por primera vez sentí que podía unir mi formación como pedagoga, mi gusto por la comunicación, la creatividad y las herramientas digitales en un mismo proyecto.

Más allá de un rango o un viaje

En 2020 alcancé el rango Oro dentro de BlackFusion y comenzaron a llegar experiencias que jamás imaginé vivir.

Hasta hoy he disfrutado nueve viajes gracias a mi trabajo y estoy por vivir el décimo.

Pero si soy sincera, lo más valioso no han sido los viajes.

Lo que realmente cambió fue mi forma de pensar.

Aprendí a confiar más en mí, a desarrollar nuevas habilidades y a descubrir que siempre podemos construir un camino diferente cuando estamos dispuestos a aprender.

Más allá de un rango o un viaje

En 2020 alcancé el rango Oro dentro de BlackFusion y comenzaron a llegar experiencias que jamás imaginé vivir.

Hasta hoy he disfrutado nueve viajes gracias a mi trabajo y estoy por vivir el décimo.

Pero si soy sincera, lo más valioso no han sido los viajes.

Lo que realmente cambió fue mi forma de pensar.

Aprendí a confiar más en mí, a desarrollar nuevas habilidades y a descubrir que siempre podemos construir un camino diferente cuando estamos dispuestos a aprender.

¿Quieres conocer más sobre lo que hago?

Si mi historia conectó contigo, te invito a descubrir el proyecto en en el que trabajo actualmente, conocer los productos que comparto y explorar las oportunidades que han transformado mi manera de emprender.

Será un gusto acompañarte en este camino.

“Gracias por dedicar unos minutos a conocer mi historia. Si algo de este recorrido conectó contigo, si tienes preguntas o simplemente te gustaría platicar sobre los proyectos que comparto, estaré encantada de leerte. Cada gran historia comienza con una conversación.”

 

¿Tienes alguna pregunta o te gustaría conocer más? Será un gusto conversar contigo.